[COLUMNA] ¿Por qué el feminismo debilita a la mujer?


El feminismo actual se dedica a recalcar la fortaleza del género femenino y su igualdad de capacidades para con los hombres. Sin embargo, utiliza mecanismos infantilizantes y debilitantes para la mujer. Políticamente, exigen medidas como una legislación que iguale la cantidad de hombres y mujeres en las empresas y cargos políticos. Además de violar el derecho de admisión de una institución privada, cataloga a la víctima de su discurso como inútil.

Por Jazmín Rodriguez.

Psicológicamente, aniquila la idea del romance como un instrumento dañino e impulsa a las jóvenes a creer que tienen el poder de llevarse el mundo por delate con o sin mérito. Esta semana mientras miraba locales, me encontré con productos marketinizados para chicas de quince años proclives a ser captadas por esta moda. Unos bolsos rezaban eslóganes como ‘’el futuro es femenino’’, ‘’no hay chance para el romance’’ y ‘’in girls we trust’’, haciendo referencia a la recalcada frase americana ‘’in God we trust’’.

Las mujeres de mi edad y época nacemos con la carga de que automáticamente somos un frágil y sofisticado pedazo de cristal especial. Sólo por los genitales que tenemos somos potencialmente superiores en inteligencia y capacidad, porque tener un hijo varón es sinónimo de tener un huracán. Y el ego sube, como en cualquier ser humano. Esto termina en una actitud prepotente, con baja tolerancia a la frustración y complicaciones para mantener relaciones serias a largo plazo. Como diría la comentarista americana Tomi Lahren, unas “special snowflakes”, en conclusión.

Me crié con una madre psicóloga e hice años de terapia. Más allá de lo político, la explicación que le encuentro a esta masividad del feminismo de tercera ola es una necesidad psicológica para justificar temas personales a través de una ideología colectivista. Pertenecer a una hermandad (sororidad, en este caso), puede ser un alivio para quienes tuvieron un padre que fue a comprar cigarrillos y nunca volvió, un amor que terminó en un círculo vicioso de violencia o simplemente complejos con la apariencia. También tenemos el renaciente movimiento gordo, el cual busca la consagración de un estilo de vida poco saludable ¿En qué ayuda perpetrar la aceptación de una característica corporal que produce insatisfacción? Sólo en amargar más y más a los perecientes, y casualmente la mayoría de estos son mujeres.

Las mujeres débiles necesitan del Estado. Las mujeres débiles necesitan de una ideología para justificar sus fracasos personales. Las mujeres débiles les echan la culpa a los hombres de sus problemas freudianos. Las mujeres débiles vuelcan la responsabilidad de su falta de mérito al machismo. Las mujeres débiles sienten una mezcla de odio, rabia y lástima de las congéneres que capitalizan su sexualidad y belleza (modelos, promotoras, trabajadoras sexuales). Las mujeres débiles consideran débiles a las amas de casa. Para mí la mujer es fuerte es la que sigue su propia convicción, respeta la libertad individual de sus congéneres y no necesita del Estado para legitimar sus derechos como individuo. El movimiento femenino actual busca cambiar la figura paternalista del marido o padre por un benigno Estado que vela por la igualdad.

La conclusión que tomamos es que el movimiento de mujeres actual busca alcanzar respeto como colectivo, no como individuo. Y eso provoca la ilusión de una sororidad, un mundo de mujeres versus hombres, de burgueses y proletarios de género. Por lo tanto, estas son rebajadas al nivel de infantilización y se crea una actitud de prepotencia con nuestros compañeros masculinos. La única igualdad  es ante la ley, y ya la tenemos. Es más, poseemos privilegios jurídicos en los casos de custodia y menor condena por el mismo crimen. Podemos ver que a las criminales se les imparte menor condena por el mismo delito que un hombre, con consideradas inimputables o se arregla la fachada diciendo que mató en autodefensa. Y como si fuera poco, adquirimos programas especiales de asistencia social, comisarías y otros recursos estatales. La Constitución nos da un trato especial junto a los niños y ancianos, por más que seamos adultas en etapa económicamente activa.

Entonces, ¿cuál es la diferencia entre una mujer débil y una fuerte? La fuerte dentro sus opciones es capaz de optar de ser mantenida por su marido. En cambio, la débil, cree que eso es explotación pero exige al Estado financiamiento de proyectos que considera válidos.

*Jazmín Rodríguez Moro es Youtuber Argentina de temas políticos y culturales desde los dieciséis años bajo el pseudónimo de Jazmín Lane. Se define como liberal clásica.