Lorenzo Mendoza: La carta que propone la oposición en Venezuela


Es la carta electoral que concita unidad dentro de una oposición desarticulada; el hombre que encarna el espíritu de la resistencia al gobierno y símbolo de la eficiencia y el éxito. Este outsider de la política sobresale ante la falta de proyecto estratégico y líderes inhabilitados para correr en la carrera presidencial del 2018.

¡Presidente!, ¡presidente! Los gritos que provenían desde las graderías del estadio de la ciudad de Valencia, en Venezuela, aquel 4 de diciembre de 2017, no estaban dirigidos precisamente a Nicolás Maduro. La persona que causaba furor entre los fanáticos del béisbol en el Festival del Jonrón era un hombre menudo, de pelo liso, lentes y vestido de riguroso azul que destacaba bajo los focos luminosos de una agitada noche deportiva.

Lorenzo Mendoza, empresario exitoso, dueño del conglomerado económico más importante de los que quedan en el país -Empresas Polar- y un outsider de la política es la figura del momento en Venezuela. Una maltrecha y desarticulada oposición cifra sus esperanzas de unidad en él ante las elecciones presidenciales que se celebrarán el 22 de abril.

Convencidos que enfrentan una contienda electoral desigual, poco democrática y nada de transparente, y con dos de sus más destacados líderes inhabilitados para participar en los comicios de 2018 –Henrique Capriles y Leopoldo López-, la oposición pide a Lorenzo Mendoza que, a pesar de sus reticencias, se lance al ruedo de la política.

Su nombre resuena en actividades públicas, en las conversaciones de pasillo, en los bares, en los medios de comunicación y entre analistas, académicos y otros sectores de la sociedad que se movilizan en las calles de Caracas para que acepte la candidatura.

A él le dedican cartas abiertas y circulan en la web canciones que buscan vincularlo a la contienda electoral: “Hay cosas que no se pueden evadir”, se insiste, endosándole la responsabilidad del futuro de ese país.

La mayoría de los políticos tradicionales y con una larga trayectoria –como Henry Ramos Allup- ya se han comprometido a cederle espacios de poder y a despejarle el camino  las elecciones de 2018, conscientes del atractivo que ejerce, pero también del deterioro de las instituciones y la pérdida de liderazgo de los partidos políticos venezolanos.

Aparte de este ingeniero industrial de 52 años y padre de siete hijos, ninguno de los “presidenciables” de la oposición alcanza los dos dígitos en la intención de votos en las encuestas. La población busca “desesperadamente” un candidato que sea “medianamente competitivo”, y esa es “gran tragedia” de Venezuela y que Mendoza representa, ha dicho el politólogo y director de la firma encuestadora, Edgar Guitiérrez.

Los sondeos de diciembre de 2017 dejan en un buen pie a Mendoza en unas posibles internas, porque con un 17% le pisa los talones a Capriles -que sacaría un 17,1% en una eventual primaria para elegir candidato único. Solo López le saca una real ventaja, con su 24,7%, pero no puede postularse.

“Sabemos que no es un mesías, pero Mendoza es la única garantía de recuperar el país con comida en nuestras mesas y la reactivación de la industria”, aseguró, Jhonny Magdaleno, representante sindical de Empresas Polar, quien afirma que los trabajadores -unos 30.000- coinciden en respaldar al dueño de las fábricas, sin importar las tendencias ideológicas.

La analista venezolana, Margarita López Maya, explica a T13 Semanal que el empresario es el “hombre de los alimentos en este país. Así como en los 90 se nos hizo muy atractivo un hombre mandón, con mano dura, un militar (Hugo Chávez), en estos momentos en el que se está pasando tanta hambre una persona que produce comida es un hombre muy atractivo”.

Asimismo, recuerda que lleva la delantera en la intención de votos, incluyendo aquellos sondeos que consideran al ahora candidato presidencial Nicolás Maduro. Y sin siquiera estar en campaña. “Es el outsider perfecto para el momento actual. La gente lo que quiere es comer, quiere echar  a producir el aparato productivo que está colapsado. Y este es un hombre que ha demostrado que sabe producir”, puntualiza.

El obligado rol político de Mendoza

Heredó la empresa de su padre cuando aún no cumplía los treinta años. Como él mismo lo ha explicado, la compañía posee el 48% de capacidad instalada –el gobierno el 52%- para producir harina de maíz precocida y hacer la Arepa, el alimento básico de los venezolanos, quienes la consumen hasta dos veces al día.

Pero no solo eso: toda despensa de los hogares de ese país tienen algún producto con etiquetas de Empresas Polar, la que fue fundada en 1941. Si bien la famosa cerveza Polar es parte de la cultura de Venezuela –cuyo país es el octavo consumidor del mundo-, su producción se extiende al arroz, la avena, el aceite, la margarina, entre otros productos.

De hecho, produce 1,6 millones de toneladas de alimentos al año y genera el 3% del PIB no petrolero del país, aún sintiendo la presión desde el gobierno que lo ha tildado de oligarca.

Empresario reconocido, Mendoza se codea con los grandes líderes en instancias como el Foro Económico Mundial (Davos) y cuenta con una fortuna personal de 4 mil millones de dólares. Es uno de los tres venezolanos que engrosan la lista de los hombres más ricos del mundo, según Forbes 2017.

Así, la “marca Mendoza” y la imagen de gestor exitoso se transfiere necesariamente a la campaña presidencial de 2018 y forma parte de su atractivo, aseguran analistas.

Pero al ingeniero titulado en Nueva York y magíster en administración de empresas en el Instituto Tecnológico de Massachusetts también se le reconoce como una persona valiente, leal y de principios sólidos.

A pesar de que sus fábricas han sido inspeccionadas unas 1.835 veces por el Gobierno durante 2008 y 2014 –según El País de España-, no ha dado su brazo a torcer ni se muestra amedrentado. Rehúsa irse del país. “Siempre en Venezuela, aquí, con mi familia. No me voy para ningún lado. Nunca”, ha dicho públicamente, desafiando las medidas económicas del chavismo.

“Él ha sido acosado por el gobierno, le han expropiado galpones, le han tumbado camiones, lo han insultado permanente por la televisión y ha sido tratado de oligarca. Pero tiene una compañía de unos 30 mil trabajadores que ha logrado mantener”, destaca Margarita López Maya a T13 Semanal.

El presidente y fundador de AméricaEconomía, Elías Selman Carranza, lo conoce personalmente y ha compartido citas en Davos. También su visita a Chile, en 2011, donde llegó con su familia para asistir a un foro organizado por la revista. El economista chileno manifiesta su admiración por él.

Pienso que lo que ha hecho es súper heroico. Los grandes empresarios venezolanos no están viviendo en Venezuela, incluso algunos han hecho concesiones a Maduro, que no critico. Por otro lado, Lorenzo se quedó con su familia en un país donde es peligroso vivir, por la criminalidad, la violencia, con todos los conflictos y problemas que tiene”, dice a T13 Semanal Selman, y agrega que Mendoza “se ha vuelto, sin buscarlo, en un especie de luz de la resistencia al gobierno de Chávez y de Maduro. Por eso que lo admiro. Lo encuentro súper valiente, heroico”.

“Se ha vuelto, sin buscarlo, en un especie de luz de la resistencia al gobierno de Chávez y de Maduro. Por eso que lo admiro. Lo encuentro súper valiente, heroico”

De hecho, Elías Selman cuenta que la portada de AméricaEconomía dedicada a Mendoza en su edición aniversario número 25 años de 2011 consideró estos valores. “No era el mejor empresario del año, pero se le destacó por su heroísmo, por su defensa de los valores y como reconocimiento a la lucha que estaba dando en Venezuela”.

La coyuntura venezolana ha obligado al multimillonario carismático, de carácter afable y amante -y patrocinador del deporte, a jugar un rol político no deseado y a enfrentarse a Nicolás Maduro, a pesar de que también heredó de su padre la necesidad de mantener una vida privada al margen de los focos.

Pero el hombre de la “unidad”, de la “esperanza” -como lo señalan- y de las acciones sociales que realiza a través de su Fundación Empresas Polar, no se ha pronunciado sobre una supuesta candidatura a las presidenciales de 2018. Tampoco lo ha hecho Manuel Larrazabal, el director ejecutivo y vocero de su compañía.

“Hace años, como en 2012, yo le dije (a Lorenzo): ‘la mejor manera que defiendas a tu país es que tu entres a la política’ y me contestó: ‘yo no soy político, soy un empresario y defiendo a mi país y a los venezolano desde donde me tocó’. En ese momento creo que estaba muy lejos de su idea (…) Pero creo que hoy puede ser un poco distinto. Él no ha dicho que no’”, cuenta Selman.

Según Margarita López Maya “Mendoza tiene en este momento al país en zozobra. Tiene que ser más firme (…) en las últimas semanas pareciera que estuviera pensando la situación. Mi impresión y, lo que se dice en Caracas, es que la familia está aterrada. Le pueden quitar las empresas”.

“Mendoza tiene en este momento al país en zozobra. Tiene que ser más firme (…) en las últimas semanas pareciera que estuviera pensando la situación. Mi impresión y, lo que se dice en Caracas, es que la familia está aterrada. Le pueden quitar las empresas”

MARGARITA LÓPEZ MAYA

En efecto, “la persona que entre como candidato será satanizado”, señala a T13 Semanal un analista venezolano que prefiere mantenerse en el anonimato. “Un político no tiene problemas, pero un empresario del calibre de Mendoza puede perder la vida, la empresa y dejar a los venezolanos sin la poca comida que aún se produce en Venezuela. Mendoza es el dueño de la empresa más grande de alimentos del país y ha sobrevivido a fuerza de coraje. Que él entre en el juego político ahora sin unos mínimos de seguridad y respeto podría complicar más la situación lejos de ayudar a resolverla”, afirma.

La pregunta que se hacen los grupos opositores en la calle y desde la política es qué espera el aclamado Lorenzo Mendoza para tomar una decisión. Lo que parece más claro para los expertos es que no iría a primarias, que solo aceptaría ser “presidenciable” por consenso.

Mientras siguen las presiones, el empresario mantiene su silencio y desde República Dominicana se anuncia que el proceso de diálogo entre el gobierno y la oposición entró en “receso indefinido”. La piedra de tope: Las elecciones presidenciales adelantadas por la oficialista Asamblea Nacional Constituyente y la falta de garantías para llevarlas a cabo.

Fuente: T13.