Bachelet y la deuda pública más grande desde hace 25 años


El gasto público para 2018 aumentará un 3,9%, a pesar de que Bachelet ha dejado una de las deudas más grande de hace por lo menos 3 décadas.

Para la economista Carolina Cronwald, la cifra dada a conocer desde el oficialismo es excesiva. En palabras de ella: “Ellos han planteado que la deuda va a ir subiendo cada vez menos, pero todavía vamos a seguir endeudándonos, por lo tanto parece que es un presupuesto un tanto irresponsable desde ese punto de vista. Si los ingresos que ellos están estimando son tan maravillosamente altos podrían haberse ajustado un poquito más y haber apostado por una reducción del déficit más rápido”, planteó.

“Todo el mundo quiere que la gente vaya gratis a la universidad, pero es algo en este momento que el país no se puede permitir. También ha habido una gran expansión de gastos en todo lo que es mano de obra del Gobierno, han aumentado las contrataciones, sus sueldos crecen más que el promedio de los chilenos, se ve que el empleo salariado público aumenta, mientras que el empleo asalariado privado se destruye”, sostuvo.

“El endeudamiento ha crecido mucho más rápido, hemos pasado de 30 mil millones de dólares a 60 mil millones de dólares en cuatro años, eso es muchísimo. Hay que apretarse el cinturón y gastar en lo que se tiene, no hay que comprometer gastos en cosas que no se pueden financiar. Para el próximo año ellos mismos estiman un crecimiento de 3% y el gasto es 3,9%. Además, no es que el precio del cobre va a subir y mágicamente vamos a crecer al 5%”, enfatizó la economista.

En tanto el investigador del Centro Latinoamericano de Políticas Económicas y Sociales UC (CLAPES) asegura que: “No es tajantemente un gasto irresponsable, pero si demuestra que las prioridades no están completamente puestas en consolidar las finanzas públicas, en bajar el déficit y la deuda fiscal porque con ese nivel de gasto va a aumentar de manera importante en los próximos años, entonces pareciera que ese discurso de que iban a estar puestas las fichas en la economía y en consolidarse no fue tanto la prioridad del Gobierno a la hora de hacer el anuncio” y, que “Pareciera que el ritmo de crecimiento del gasto público ha sido demasiado rápido en los últimos años y lo más importante que son gastos comprometidos para el futuro porque muchos quedaron amarrados para los próximos años, entonces, qué espacio va a haber hacia delante para que los otros gobiernos hagan buenas políticas públicas o por lo menos puedan hacer sus gastos si estos están amarrados desde ahora”, precisó.

También aseveró que “Yo no creo que sea efectivo que dependa de un lado u otro hacer buenas políticas públicas y generar confianzas en la sociedad civil. Creo que efectivamente importa quien gobierne, pero debiera ser un mínimo para cualquier sector generar un ambiente proclive”.